Ruta: El hombre del piano
24 de Agosto de 2005
"No sé lo que me pasó. De repente desperté y me di cuenta de quién era", señaló
Andreas Grassl al periódico sensacionalista británico Daily Mirror.
El alemán Andreas Grassl, más conocido como el "hombre del piano" aseguró que
efectivamente sufrió un estado de shock, y descartó haber mantenido engañados a
los especialistas que asumieron su cuidado luego que fuera encontrado vagando
sin documentación y con la mirada pérdida en una carretera de la
isla de Sheppey, en el condado
de Kent (sur de Inglaterra).
"No sé lo que me pasó. De repente desperté y me di cuenta de quién era", señaló
Andreas Grassl al periódico sensacionalista Daily Mirror, el mismo medio
que el lunes 22 de agosto publicó una nota que puso fin a la incertidumbre
mundial sobre el enigmático individuo que fue internado en un hospital
psiquiátrico, y que sólo atinó primero a dibujar y más tarde a tocar un piano,
al ser requerido sobre su identidad.
El Daily Mirror también recogió este miércoles la versión de su padre,
que cree que Andreas, que toca el teclado desde los 10 años, no estaba actuando,
sino que posiblemente sufrió un accidente que le dejó traumatizado y amnésico.
"Nos contó que no sabía lo que le había pasado ni cómo había llegado a
Inglaterra", explicó Josef Grassl al periódico.
Los padres del "hombre del piano", unos granjeros de la región alemana de
Bavaria, indicaron que vivieron una "tortura" durante los cuatro meses de
desaparición de su hijo, en los que inclusive llegaron a darlo por muerto.
Josef Grassl, de 46 años, recuerda que él y su mujer, Christa, de 43, llegaron a
desear la confirmación de su muerte para "dejar de vivir esa tortura".
Tras dejar la escuela en su pueblo natal de Prosdorf, Andreas Grassl, de 20
años, pasó una temporada haciendo trabajo comunitario con personas
discapacitadas en Saarbrucken, a unos 600 kilómetros de su hogar.
Desde allí, continúa Josef, hablaba con su familia regularmente para contarles
que se encontraba bien, hasta que les anunció su intención de ir a estudiar a
Francia.
"De repente, dejamos de tener noticias suyas -cuenta-, así que me puse en
contacto con un amigo en la policía de Munich para denunciar su desaparición y
le di una foto".
Este amigo contactó con la policía de Francia, pero, al ser Andreas mayor de
edad, no pudieron hacer nada. Josef se planteó incluso ir él mismo a ese país a
buscar a su hijo.
Ahora comprende que quizá vio al "hombre del piano" en las noticias y no se dio
cuenta de que era su propio hijo, pero explicó que Christa y él lo recordaban
con gafas, con otro corte de pelo y sin barba, muy distinto de como aparecía en
las fotografías.
El padre añadió que su hijo regresó de Inglaterra "mucho más feliz", pues antes
"siempre parecía infeliz y le costaba expresar sus sentimientos".
"Los médicos ingleses, de alguna manera, le han curado eso; han hecho un
milagro. Me han dado un hijo nuevo", sentenció.
El fin del enigmático caso
El lunes 22 un hospital británico dio de alta al enigmático "hombre del piano",
que apareció elegantemente vestido en la costa inglesa el 7 de abril pasado sin
documentación alguna y sin decir palabra.
Tras más de cuatro meses de mutismo, el joven rompió su silencio la semana
pasada y dijo a una enfermera que era alemán y que viajó a Reino Unido tras
perder su empleo en París.
El "hombre del piano" relató a los médicos que había nacido en Alemania, donde
su padre tenía una granja, y que era homosexual. También contó que trabajaba en
París, pero que después de perder su empleo, viajó a Reino Unido con el tren
Eurostar.
Estas revelaciones de última hora hicieron pensar que tal vez el joven, que al
principio sólo se comunicaba a través de la música y los dibujos, en realidad
fue un impostor.
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